Olympiastadion

  • Post by Gabriela Mathieu
  • May 01, 2018
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Un partido de la Bundesliga

Estaba en Múnich -Müenchen, en alemán- cuando leí la noticia de que por primera vez una mujer arbitraría a hombres en un partido oficial de primera división en la Bundesliga. –Bibiana Steinhaus– sería la jueza principal del partido entre Hertha Berlin y Werden Bremen y yo sin saberlo había reservado un hostel para ese domingo en Berlin. Por lo que me apuré a sacar una entrada por internet -nunca había ido a un partido de fútbol en Alemania, pero imaginaba sería fácil y lo fue- había desde 15 euros en adelante y con la posibilidad de imprimir el ticket sin necesidad de ir a buscarlo o que te lo envíen.

El partido se jugó en el Estadio Olímpico de Berlin -Olympiastadion- donde hace de local el Herta Berlin. Fue sede de los JJOO de 1936 y de las Copa del Mundo 1974 y 2006 -para lo que fue totalmente remodelado-. El estadio es hermoso, moderno, con baños limpios e inclusivos para personas con discapacidad. Estaba en un 85% de la capacidad colmado -alberga a 76.000 espectadorxs-. El partido no fue muy entretenido y para colmo el primer gol -terminó empatado a 1- me lo perdí por distraerme con vaya a saber qué. Respecto al trato a la jueza no me percaté de insultos por parte de la tribuna -porque básicamente el único insulto que conozco es ‘Scheiße’ que significa mierda-, y dentro de la cancha todo transcurrió bastante tranquilo.

Llegando a la cancha Con la entrada del partido se puede usar de forma gratuita el transporte público -metro, bus y tranvía- para ir y volver del estadio. La venta de cerveza, comida y merchandising del equipo local está perfectamente organizada en las inmediaciones del estadio.

Recolectorxs de botellas

Llegando a las inmediaciones del estadio y sobre todo alrededor del mismo se juntan decenas de personas con carros de supermercado o cajas de cartón que dejan para que la gente deposité allí las botellas de cerveza vacías. También las juntan del suelo y al final del evento se van con cientos de botellas que en cualquier Pfandstation -máquinas de depósito de botellas, generalmente ubicadas en supermercados, al igual que en Uruguay- las cambian por dinero.

Consigna para las mochilas No se puede entrar al estadio con cámara de fotos ni una mochila o bolso grande. Esto último no lo sabía y cuando estaba por presentar mi entrada en el escáner y pasar el molinete, un guardia me mandó a dejar la mochila en un locker. Así fue como perdí 4 euros y casi me pierdo el comienzo del partido.

Cerveza en jarra retornable

A diferencia de Uruguay en que ya no se puede tomar cerveza en los estadios, en Alemania nunca podría llegarse a tomar esa medida. La cerveza te la sirven en una jarra de un plástico grueso y al devolverla se te reintegra 1 Euro. Por supuesto, la mayoría las devuelven. En el entretiempo me compré una cerveza porque ir a un partido de fútbol en Alemania y no tomar cerveza es casi como no haber ido. No sabía que la jarra era retornable pero cuando finalizó el partido observé como varias personas llevaban jarras hacia los puestos de venta. Así que me acerqué con mi jarra vacía y se la entregué -sin mediar una palabra- a la señora que me atendió y recibí un euro. Gol!

Creo que sería fácil viable de implementar algo así en Uruguay en todo espectáculo masivo y con el incentivo económico la gente devolvería su vaso y hasta habría quiénes juntarían los que queden tirados para recibir el dinero.